
El consumismo provoca la sobreexplotación de recursos naturales y la generación de residuos que afectan al planeta. La lucha en su contra ya no es solo un mensaje de cambio de hábitos en los consumidores, es ahora también una respuesta empresarial estratégica de sostenibilidad vinculada a la responsabilidad social corporativa.
El consumo y la producción responsable (y sostenible) está llamado a ser el nuevo paradigma de una economía respetuosa con el medio ambiente y los derechos humanos, que reemplace al consumismo e impulse la reconfiguración del impacto de la cadena de producción y servicio del tejido empresarial.
De acuerdo con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 12 que lo impulsa, el consumo y la producción responsable consiste en hacer más y mejor con menos desvinculando el crecimiento económico de la degradación medioambiental, aumentando la eficiencia de recursos y promoviendo estilos de vida sostenibles.
Aunque desde del Acuerdo de París se ha alentado a las empresas a ser protagonistas del cambio hacia la reducción de las diferencias sociales y la descarbonización de la economía, lo cierto es que son las personas, empoderadas con el uso de tecnologías digitales, las que han ganado más peso en la transformación de la economía.
En este nuevo escenario económico en el que el consumidor es el promotor del cambio, el consumo responsable se constituye como el eje articulador del mercado y la producción responsable pasa a ser una respuesta estratégica al cambio de hábitos de consumo enfocados solo a la compra de bienes y servicios esenciales y sostenibles.
La pregunta entonces es, ¿cómo pueden abordar las empresas la producción responsable? La respuesta está en la estrategia de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) para mejorar la percepción de la imagen de marca en los consumidores, cada día más concienciados con la sostenibilidad.
Las empresas pueden actuar en varias frentes dentro del marco de la RSC para continuar creciendo junto al consumo responsable y sostenible promovido por sus clientes:
Potenciando los procesos productivos sostenibles:
Configurando procesos empresariales éticos:
Adoptando el marketing sostenible:
Con el consumismo nos enfrentamos a la extracción superlativa de recursos naturales, cuya extracción y procesamiento puede provocar la degradación del medio ambiente y de la biodiversidad, contaminación, pérdida del bienestar humano y del mismo crecimiento económico que buscan las empresas.
La producción de bienes y servicios en línea con el consumismo genera una gran cantidad de residuos contaminantes del suelo, el agua y el aire. Entre estos, la emisión de gases de efecto invernadero causantes del cambio climático. Un efecto global que ya está poniendo en riesgo la vida sobre el planeta.
En este sentido, con un enfoque de producción responsable y sostenible conseguiremos solventar los acuciantes problemas a los que nos entregamos como sociedad. Es una realidad. Las empresas con propósito en la sostenibilidad son las que han venido ganando más terreno en la economía porque han recogido los beneficios de esta estrategia empresarial:
Biyiud incentiva la conexión efectiva entre la producción y el consumo responsable ayudando a que los agentes de cada una de estas actividades, empresas y personas, se necesiten mutuamente para mejorar en ecoreputación y beneficios económicos. En términos de las metas de los ODS, Biyiud está:
Meta 6 del ODS 12: Biyiud está alentando a que las empresas adopten prácticas sostenibles e incorporen información trazable sobre la sostenibilidad de sus actuaciones que sea fácilmente entendible por los consumidores.
Meta 6 del ODS 12: Biyiud está asegurando que todas las personas tengan la información y los conocimientos pertinentes para el desarrollo sostenible y los estilos de vida en armonía con la naturaleza.
Las empresas deben satisfacer las necesidades de los consumidores actuales sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras.
La lucha contra el consumismo es la suma del consumo responsable y de la producción responsable, ya que las empresas tienen una gran responsabilidad en la reducción del impacto del consumismo en el medio ambiente. Ya no es solo un mensaje de cambio de hábitos para los consumidores, es ahora una dimensión más de la RSC.
Adoptando prácticas sostenibles, las empresas pueden reducir sus costes, mejorar su reputación, acceder a nuevos mercados y fomentar un consumo ético. La respuesta estratégica de las empresas alineando la sostenibilidad de sus negocios a la sostenibilidad social y ambiental demandada por la sociedad, les ayuda a crecer.
En @Biyiud estamos para acompañarte. Si quieres mejorar la ecoreputación de tu empresa y poder acceder a nuevos mercados con consumidores alienados con vuestro objetivo, contacta con @Biyiud, te ayudamos a incrementar tu presencia dentro de un mercado que exige sostenibilidad.