Balance del 2025
2025 ha sido un año de consolidación para Biyiud y, al mismo tiempo, un año clave para la sostenibilidad en España y Europa. La transición energética ha pasado claramente de la planificación a la implementación, con más inversión pública y privada, crecimiento sostenido de las energías renovables y un foco creciente en datos, medición de impacto y participación ciudadana.
En este contexto, Biyiud ha avanzado en proyectos que conectan sostenibilidad, tecnología y territorio. La evolución de Viladecans City Bloom ha confirmado la eficacia de los modelos que incentivan a la ciudadanía a consumir energía renovable y cambiar hábitos, transformando ese esfuerzo en valor local a través del comercio de proximidad. El proyecto se consolida como un ejemplo práctico de colaboración público-privada orientada a la neutralidad climática.
A nivel estratégico, la participación en iniciativas como Alia’t y la Missió Clima de Viladecans ha reforzado el trabajo colaborativo con administraciones, empresas y comercios, aportando conocimiento experto y soluciones digitales para la descarbonización local.
Uno de los hitos del año ha sido el lanzamiento de City Bloom Board, presentado en el SCEWC 2025, como plataforma de inteligencia urbana para ayudar a las ciudades a medir, gestionar y comunicar sus objetivos de sostenibilidad, integrando datos reales con participación ciudadana. Las demostraciones a ayuntamientos han confirmado una demanda clara de herramientas que conviertan los compromisos climáticos en gestión operativa.
El año también ha estado marcado por una fuerte presencia en el ecosistema, con participación en espacios como CONAMA Local, BNEW y jornadas sectoriales, así como por el reconocimiento institucional del IDAE a Biyiud como modelo de negocio innovador para acelerar la transición energética.
En paralelo, 2025 ha reforzado varias tendencias clave en sostenibilidad a nivel país y europeo. Mayor inversión en tecnologías limpias, impulso industrial verde desde la UE, crecimiento de las renovables y un debate cada vez más exigente sobre cómo medir impacto y garantizar resultados reales. Un escenario que confirma que la sostenibilidad ya no es opcional, sino una prioridad estructural.
El balance del año deja claro que la transición energética avanza cuando se apoya en datos, colaboración y soluciones pensadas para el territorio. En ese espacio es donde Biyiud ha centrado su trabajo en 2025 y donde seguirá aportando valor en los próximos años.
Misión para el 2026
Sin embargo, la situación geopolítica mundial que ha comenzado a surgir en este año se presenta como desfavorable para la sostenibilidad social y ambiental. El incremento en distintas regiones del mundo de discursos de extrema derecha han ganado mayor visibilidad e influencia política.
Este fenómeno prioriza agendas centradas en el negacionismo científico, el crecimiento económico inmediato, la desregulación y el repliegue de compromisos multilaterales. Lo cual, debilita las políticas de protección social y ambiental tan necesarias en este momento debido al cambio climático, ahora llamado ebullición global, comprometiendo el bienestar de las generaciones presentes y futuras.
Esto nos alienta a trabajar aún más por nuestro propósito de conseguir que los productos y servicios de impacto positivo sean mayoritarios en el mercado. Seguiremos trabajando para que a partir de 2026 nuestras soluciones tecnológicas permitan a las personas identificar y adquirir productos y servicios realmente sostenibles, a las empresas verdes a crecer económicamente y a las ciudades a descarbonizar sus economías.